Cerrar

La importancia de los canales de comunicación

Laboral

Además de en el ámbito personal, la comunicación empresa trabajador es fundamental. No solo es conveniente que el trabajador tenga claro que es lo que tiene que hacer en cada momento, y la empresa cuáles son las circunstancias vitales del trabajador que se pueden proyectar en la prestación de servicios, es parte de la relación laboral que ambos tengan siempre un mínimo canal de comunicación. Esquivarse mutuamente, por lo general, es una fuente de problemas.

En los últimos tiempos es parte del debate público la preservación de la esfera de la privacidad, de la intimidad. Dentro de esa reflexión, la del límite al contacto que la empresa pueda mantener con el trabajador fuera del horario laboral y la  del  límite al control que la empresa pueda realizar sobre la vida privada y las opiniones de su empleado fuera de su prestación de servicios.

En medio de tan importantes, necesarias y profundas reflexiones, el día a día  de la empresa siempre toma la delantera en lo más básico, sobre lo que no se abre debate alguno por entender el común de los mortales que es un tema superado. Al Tribunal Superior de Justicia de Cantabria llegaba hace unas semanas un asunto más común de lo que parece, en pleno siglo XXI de hiper conexión.  La empresa no puede comunicarse con un trabajador que falta al trabajo porque no tiene su dirección actualizada. Ni le coge el teléfono, ni lo ha visto en todos los meses que lleva de baja (una baja que se prolonga más allá del año). Faltar al trabajo es motivo de despido disciplinario, pero los despidos disciplinarios son formales y requieren de comunicación fehaciente. En situaciones de baja no es infrecuente que no se coja el teléfono y se deje la baja en el buzón, tanto en las bajas por estrés laboral -que sería más comprensible-, como en las bajas por enfermedades de otro perfil.

La comunicación empresa trabajador es fundamental

La empresa opta por enviar la comunicación formal (burofax con certificación de contenido) al domicilio que consta en nómina y contrato, domicilio en el que no se recoge. Pero la empresa despide igual, tal como ha intentado comunicar, y el trabajador reclama que el despido es improcedente y no disciplinario porque la comunicación no le ha llegado y se entera solo en función del movimiento de baja en la Seguridad Social que le es notificado. El Tribunal no acoge estos argumentos, porque entiende que la empresa ha hecho todo lo que estaba en su mano, en función de los datos que el propio trabajador había proporcionado, para notificar su decisión. Y que la desaparición (entendida como imposibilidad de comunicarse) del empleado es algo que no puede repercutir en las decisiones y la marcha de la empresa, el mundo sigue girando.

Mantener un mínimo contacto hubiera sido mucho más provechoso para el empleado.

 

No te quedes con ninguna duda: consulta con tu gestor administrativo.

Busca el logo , Garantía profesional.

©Todos los derechos reservados. Los contenidos de esta web son propiedad exclusiva de SIGA 98, S.A. Queda prohibida cualquier reproducción total o parcial.