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El fraude de las “cooperativas de facturación”

Cooperativas de facturación
Consultorio Empresarial

Son muchos los profesionales independientes que han oído cantos de sirena ante la posibilidad de prestar servicios sin tener que cursar el correspondiente alta en autónomos, facturando a través de una cooperativa de trabajo asociado, con el consiguiente ahorro en costes, pero ¿es legal este tipo de prácticas?

La respuesta es NO, si lo que único que se persigue es eludir la obligación de alta en autónomos y la consiguiente emisión de facturas.

Este tipo societario no es nuevo. Surge como un medio de ayuda mutua, formado por la unión en la producción de bienes y servicios para terceros, proporcionando a sus socios puestos de trabajo, a través de su esfuerzo personal y directo.

Pero, en la actualidad, han surgido multitud de cooperativas que “eluden” el concepto que las define y se han convertido en meros instrumentos de facturación. ¿La clave? Quien factura no es el profesional, sino la cooperativa, y esta le “retribuye” como trabajador del Régimen General. El funcionamiento es el siguiente:

  • Te das de alta como miembro, abonando la correspondiente cuota.
  • Antes de facturar los servicios prestados a un tercero, lo comunicas a la cooperativa y esta cursa el alta en la Seguridad Social como trabajador, solo por el tiempo que indiques (lo que te ha llevado la producción del bien o servicio de que se trate, normalmente horas o incluso días).
  • La cooperativa emite factura al cliente en tu nombre, la cobra y aplica los descuentos correspondientes (la cotización a la Seguridad Social, la retención de IRPF, la comisión para ellos y un porcentaje a cuenta del impuesto de sociedades). Y te pagan.

Así entendido, parece que todo son ventajas para el profesional. Pero si se analiza más en detalle, los riesgos en que se incurre superan en mucho a los beneficios que se persiguen.

En primer lugar, existen fundadas dudas acerca de la legalidad de la relación laboral que se pacta entre las partes.

Por ejemplo, en la práctica, el alta en la Seguridad Social se produce tras la prestación del servicio, cuando vas a comunicar los datos para que emitan en tu nombre la factura. ¿Cómo cotizan, en base a qué convenio colectivo y grupo profesional? Además de la clara inseguridad jurídica en caso de sufrir un accidente laboral durante la prestación del servicio. No constaría dado de alta en ningún régimen, por lo que carecería de cobertura. Y, como decíamos, el alta se tramita después del servicio, por lo que, claramente, está fuera de plazo, de modo que podría ser perfectamente anulada por la Seguridad Social a instancia de la Inspección de Trabajo.

Pero, si no soy yo quien emite la factura, ¿a quién reclama mi cliente por el resultado de los servicios prestados, si estos no se ajustan a lo acordado o surgen discrepancias, defectos, etc.? Y si no me paga el cliente, ¿quién tendría que reclamar el impago?

En relación al ahorro en costes, también es controvertido. Podría interesar a aquel que realiza trabajos esporádicos y de no mucha cuantía. De lo contrario, entre comisiones y demás, podría compensar el alta en RETA. Hay quien propone, en pequeños comerciantes, agrupar las facturas de varios días. Pero eso no es posible, no se puede hacer una factura genérica, sino que la cooperativa ha de emitir factura al cliente correspondiente por cada venta realizada. Tampoco podemos desgravar los gastos propios de la actividad en los que incurramos, por lo que, otra vez más, vemos que no compensa esta opción.

En definitiva, parece una vía que podría ser interesante, por ejemplo, para profesionales de un mismo ramo de actividad que se han conocido prestando sus servicios en un coworking y que deciden asociarse, aprovechando las sinergias que se puedan dar entre ellos, para lo cual constituyen una cooperativa de trabajo asociado. No persiguen eludir ningún tipo de responsabilidad laboral ni tributaria, sino que plantean un instrumento común con el que dar servicio a terceros desde la implicación y participación de todos o parte de sus miembros.

Esta es la clave, el servicio que se presta a terceros. Si yo facturo a un cliente sin haber tenido participación en el proceso productivo o en la prestación del servicio de que se trate, resultando totalmente ajeno a los mismos, es evidente que persigo una finalidad distinta al objeto por el que fueron creados estos tipos societarios. Por tanto, obteniendo un beneficio por ello, en forma de comisión, estaríamos ante un fraude.

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3 Comentarios

  1. Desde mi punto de vista, este sistema de trabajo tiene
    muchas lagunas acorde a la legislación vigente, (La ley de Cooperativas no es
    la única, está la se la Seguridad Social, las relativas a tributación, etc):
    Cuando en la actividad de una cooperativa de trabajo, el supuesto socio
    “no realiza su aporte al grupo, sino a un tercero que lo utiliza en la
    elaboración de un bien o servicio, que este transfiere a otro que lo
    adquiere”, agregándose que “es evidente que, en este proceso, la
    tarea realizada por el socio de la cooperativa de trabajo no se integra al bien
    o servicio que ésta produce, sino que se limita a brindar el servicio de un
    trabajador (que aparece simuladamente como socio) a un tercero, por lo que este
    es su verdadero empleador. Por tanto, entiendo que esto es una de las
    características de poca claridad laboral por intermedio de una cooperativa de
    trabajo, ya que el socio no realiza aporte alguno de trabajo a ésta, sino que
    lo hace para otras personas físicas o jurídicas que es la que tiene la facultad
    de dirigirlo.

    Hipotéticamente, podría ocurrir que una cooperativa de
    trabajo, verdadera en su funcionamiento interno, se preste a funcionar a
    propuesta de una empresa usuaria, actuando como colocadora de personal, por lo que la propia cooperativa de trabajo
    en realidad es una sociedad comercial con fin de lucro, con uno más socios
    reales mal llamados “cooperativistas”. En este último caso la poca claridad aparece
    en dos etapas. La primera es en el interior de la cooperativa, ya que el
    excedente real que deja su gestión sólo llega a una minoría de los supuestos
    cooperativistas. Esto lo podemos encontrar en cualquier clase de cooperativas,
    pero en las que son de trabajo asociado, el puede aparecer también en la
    segunda etapa, o sea cuando la cooperativa actúa como mera intermediaria de la
    fuerza laboral.

    Otros datos que considero claves para creer que este tipo
    de sistema no se ajusta claramente a la reguación laboral es.

    a. Un elevado número
    “socios cooperativistas” trabajando en la empresa usuaria, que
    en relación a los trabajadores efectivos resulta desproporcionad.

    b. La utilización de esta modalidad de contratación de
    personal, como una especie de banco de prueba, que permite efectivizar a los
    más capaces e idóneos, por lo cual es importante determinar si hay trabajadores
    de la empresa usuaria, que con anterioridad trabajaron para ella por intermedio
    de la cooperativa.

    c. Que en la cooperativa se registren numerosos ingresos
    de “socios” en forma contemporánea a la firma de un contrato con una
    empresa usuaria o viceversa, que aparezcan renuncias de socios una vez que se
    agota o rescinde un contrato.

    d. Que los socios cooperativistas no tengan
    conciencia o conocimiento de su condición de tales y de sus derechos y
    obligaciones. Creo que este sistema que está floreciendo es mucho más
    trascendental de lo que dicen vender

  2. Es cierto que las leyes no son 100% claras en este aspecto, pero estas cooperativas llevan funcionando años (alguna desde 2008) y no se ha visto ninguna reacción por parte de Hacienda o la S.S. por lo que, si no sonlegales, estan permitidas. Claro que estas cooperativas son una importante fuga de clientes autónomos de las gestorías.

  3. persiguir su sardina , lo que no me gusta de las cooperativas de este tipo segun he leido es que realmente son contratantes del servicio , como aquello de una subcontrata , el freelance queda realmente como un pardillo , lo que no se a quien paga el cliente y por que via eso no lo he entendido bien , si para al profesional o la cooperativa de gestion ?

    cierto es que las gestorias tradicionales no debe gustarle que les alboroten el gallinero sin embargo tambien es muy cierto que un autonomo , con trabajos esporadiocos esta muerto como negocio a no ser que tenga un tremendo exito , y nutrida cartera de clientes para sostener los gastos

    por otro lado y ya metidos en faena , quien hace la declaracion de la renta , habitual anual ? la agencia o el freelance?

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