Cerrar

El efecto llamada

Extranjería

Se habla y se escribe mucho sobre el efecto llamada de nuestra legislación sobre extranjería. España resultaría ser una especie de paraíso para cualquier inmigrante que decida abandonar su país en busca mejores condiciones de vida.

Sin abordar el fundamental debate de lo legítimo o no de que un ser humano aspire a mejorar y que para ello se desplace a una comunidad diferente de la que le vio nacer o a la que acoge sus raíces familiares, entendemos que sí es útil objetivar de dónde procede ese lugar común del “efecto llamada”, efecto que ahora se supone fagocitado por la crisis económica pero que antes o después saldrá a público debate cuando aborde la previsible enésima forma de la ley de extranjería, que por ahora no tiene hueco en la vorágine legislativa.

El procedimiento del permiso de trabajo y residencia parte del trámite en origen sobre una oferta de contrato de trabajo viable, fundamentada y que no se pueda cubrir con la demanda ubicada en España. El correcto funcionamiento de tal procedimiento requeriría una cultura empresarial de planificación de recursos humanos distinta, una burocracia más ágil y unos requisitos mejor definidos con la flexibilidad suficiente para no verse superados por la realidad.

Pero como la realidad es muy terca, cientos de miles de trabajadores migrantes se instalan entre nosotros en condiciones más o menos precarias y permanecen en situación administrativa irregular. Esto ocurre porque les ha costado mucho llegar, así que lo peor que les puede pasar es que los expulsen y lo que le piden amablemente para no prolongar la estancia irregular es que se vayan. Es un dilema tan básico que no llega ni a dilema, y se quedan.

Ante este panorama la legislación ha previsto un premio a la resistencia. Aquel irregular que consiga mantenerse durante tres años en España sin llegar a la exclusión social, sin haber delinquido, y con el apoyo de un empleador físico o jurídico solvente tiene derecho potencial a obtener un permiso de residencia por circunstancias excepcionales. Esto es, tiene que acreditar arraigo social y tener una oferta de contrato de trabajo de un empresa solvente y de duración mínima de un año. No es una regularización automática ni mucho menos, lo cual debería de hacer considerar el efecto llamada, ya que es una llamada a 36 meses vista y con oferta de contrato…

No te quedes con ninguna duda: consulta con tu gestor administrativo.

Busca el logo , Garantía profesional.

©Todos los derechos reservados. Los contenidos de esta web son propiedad exclusiva de SIGA 98, S.A. Queda prohibida cualquier reproducción total o parcial.