Cerrar

Cuando hay más de una ley aplicable

más de una ley aplicable
Extranjería

En la aldea global que parece se acaba de inventar (ni que antes los humanos no hubiesen emigrado y cambiado de residencia) se crean situaciones en las que uno puede llegar a tener dudas sobre la norma a aplicar. Cuando varias personas de distintas nacionalidades tienen un conflicto, es necesario saber qué ley se aplica para dirimirlo y hasta qué punto la nacionalidad es un ancla operativa.

Al Tribunal Supremo ha llegado un asunto que nació con elemento extranjero. Una mujer con nacionalidad suiza y española tiene un hijo en Suiza con un ciudadano francés. El niño, por tanto, es franco-hispano-suizo. Sus padres no solo no se casan, sino que acaban teniendo que regular un derecho de visitas porque no llegan a convivir más allá de los tres meses de vida del chaval. El derecho de visitas se regula en Suiza, y todo resulta de lo más helvético, incluso una pensión de alimentos de 1.500 francos suizos al mes.

La madre, con patria potestad exclusiva según la norma suiza, decide trasladarse con el niño a Alicante. Y el padre reclama la modificación de la sentencia suiza ante los tribunales españoles, pidiendo que el niño regrese a Suiza, quedándose él con la patria potestad y custodia en el caso de que ella decida permanecer en Alicante. El padre pide la aplicación de las normas francesas, la madre de las normas suizas, todo ello sometido al tamiz del derecho procesal español. Fíjese el lector que según sus nacionalidades todos los implicados en la controversia están viviendo en lugares a los que tienen libre acceso.

El juzgado de Alicante acoge los argumentos del padre y entiende que la madre se extralimitó al cambiar de residencia, por lo que debe volver a Suiza si quiere mantener la custodia del menor, ya que la madre de española no tiene más que la nacionalidad, transmitida por unos padres españoles que continúan trabajando en Suiza, habiendo pasado en España un tiempo muy poco significativo a lo largo de su vida. Vamos, que les parece que su traslado a España tiene más de intención de fastidiar al padre que de rehacer su vida. La madre recurre a la Audiencia Provincial.

La Audiencia Provincial considera aplicable el derecho suizo al momento de la decisión de cambiar de residencia. Y según el derecho suizo la madre tiene la patria potestad exclusiva del menor cuando el hijo no es matrimonial, además de la custodia que la sentencia suiza inicial le daba. La decisión era, por tanto, correcta, y por eso las autoridades suizas no aplicaron el protocolo de sustracción internacional de menores ni la madre pidió autorización judicial para cambiar su domicilio. Y a partir de ahí la Audiencia Provincial resuelve aplicando el derecho español, valorando el interés superior del menor. Y, desde el punto de vista del niño, que apenas ha tenido relación con el padre y lleva ya un par de años escolarizado y haciendo amigos en Alicante, entiende que no hay arraigo suizo en el niño, sino arraigo español, por lo que un traslado a Suiza no lo devuelve a su medio habitual sino que lo arranca del entorno en el que ya está adaptado. Y las visitas del padre deberán buscar un cauce en ese contexto. Y el padre recurre al Tribunal Supremo.

El Tribunal Supremo apoya el criterio empleado por la Audiencia de Alicante, esto es, analizar el asunto tomando en consideración fundamental el interés del menor según el ordenamiento español, con pinceladas de derecho suizo y sin volver a tomar en consideración el derecho francés. Aunque existen normas para establecer el ordenamiento jurídico a aplicar, la concurrencia de varios complica cualquier situación. Y, cada vez, es una situación más común en la vida diaria.

No te quedes con ninguna duda: consulta con tu gestor administrativo.

Busca el logo . Garantía profesional.

©Todos los derechos reservados. Los contenidos de esta web son propiedad exclusiva de SIGA 98, S.A. Queda prohibida cualquier reproducción total o parcial.

1 Comentario

  1. llevo desde febrero de 1991 con un contrato interino, trabajando como auxiliar administrativo para SERMAS, más concreto para el Hospital Universitario de Getafe, durante estos 26 años mi empresa me ha hecho todo tipo de faenas, me han cambiado de centro de trabajo, de turno y siempre diciendo que como no soy personal estatutario tengo que hacer lo que ellos me dicen. La verdad que no se mis derecho y me gustaria saberlos para poder intentar., por lo menos, que no me movilizaran cada dos años.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR

Pin It on Pinterest