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Cómo garantizar el cobro de deudas (II): El aval bancario

El aval bancario
Consultorio Empresarial

En la actividad ordinaria de la empresa se busca la protección y la seguridad en todas las operaciones siempre que sea posible, por lo que la mejor política es la prevención. En este sentido, es conveniente para la empresa dotarse de medios jurídicos suficientes para poder hacer frente al riesgo de impago con cierta seguridad de éxito y reforzar el derecho de cobro, para lo que tenemos dos grandes categorías de garantías: las garantías personales y las garantías reales.

Este artículo es la continuación del publicado el 27 de marzo “Cómo garantizar el cobro de deudas (Parte I)”

– El aval bancario.

El aval bancario a primer requerimiento es la garantía más eficaz para asegurar el cobro de deudas y, en general, el cumplimiento de las obligaciones asumidas en el tráfico mercantil, no sólo por hacer inmediatamente efectiva la obligación del fiador, sino también por evitar la realización de complicados trámites que otras garantías imponen, con el ahorro de tiempo y dinero que esto supone. Además, y principalmente, el avalista que tiene que pagar con una simple notificación o requerimiento es una entidad bancaria, por lo que no influye la posible solvencia o insolvencia del deudor.

Las llamadas garantías o avales a primer requerimiento pueden ser definidas como “aquellos contratos en los cuales el fiador o avalista se obliga frente al acreedor a satisfacer a éste la obligación garantizada al primer requerimiento o primera demanda que le haga”, pudiendo garantizar obligaciones de pago, pero también el cumplimiento de obligaciones de carácter ilimitado, como la ejecución de un contrato de obra o de distribución o el cumplimiento de un contrato de arrendamiento (en su redacción se suele utilizar la frase: “como garantía del cumplimiento de las obligaciones asumidas en el contrato de fecha tal, suscrito entre ambas partes”).

Aunque hay cierta discusión doctrinal sobre la posible naturaleza abstracta de este contrato, lo cierto es que la obligación de pagar la garantía se constituye como una obligación distinta, autónoma e independiente de las que nacen del contrato cuyo cumplimiento se garantiza. Es decir, la obligación de pagar la garantía es una obligación autónoma e independiente de la obligación existente entre acreedor y deudor, lo que significa, simplificándolo para estas notas, que el banco no puede oponer al acreedor las excepciones que este pudiese tener con el deudor. El banco tiene que pagar conforme a lo establecido en el aval a primer requerimiento sin que, en principio, pueda tenerse en cuenta una posible oposición del avalado a su pago.

Para que la eficacia del aval bancario sea lo más completa posible es necesario que recoja de forma expresa que se trata de un aval solidario “que será efectivo a primer requerimiento, bastando para ello escrito firmado por persona con poder suficiente, en el que se indique la cantidad a pagar, sin que sea admisible excusa alguna, incluida la oposición del avalado a la ejecución del aval”; o con esta otra redacción: “el banco se compromete a pagar al acreedor hasta el importe máximo citado, al primer requerimiento y sin necesidad de ninguna otra gestión judicial o extrajudicial, los importes que solicite, sin entrar en la procedencia o no de la reclamación.”

Se deben rechazar aquellos avales que dificultan o encarecen su ejecución, como los que exigen que la notificación de la ejecución del aval se haga por conducto notarial, o que la notificación se haga en la sucursal donde se concedió el aval, o que exijan la prueba del incumplimiento de la obligación del avalado (presentación de facturas impagadas, acreditación documental de la existencia de la obligación, etc.). Este último requisito es especialmente peligroso, ya que puede abrir la puerta a una disculpa más o menos fundada para un retraso o incluso una negativa del banco a pagar la cantidad avalada –casi siempre lo intentan- al exigir que se acredite ese presunto incumplimiento, aunque así se esté desvirtuando la naturaleza jurídica del “aval bancario a primer requerimiento” y se esté negando el carácter abstracto del contrato.

Es fundamental fijarse en la duración establecida para el aval, siendo los más recomendables, aunque cada vez sean más escasos, aquellos de duración indefinida en los que se condiciona su vigencia hasta que el acreedor notifique a la entidad bancaria su cancelación. Dentro de los avales indefinidos o de una duración determinada con prorrogas, hay que exigir que el banco tenga la obligación de notificar fehacientemente al acreedor la finalización de su duración con un plazo de antelación suficiente –quince días o un mes, como mínimo- para poder ejecutar el aval en caso de ser necesario.

Cuando el aval fija la duración de la garantía es importante distinguir, según su propia redacción, si nos encontramos ante un plazo de validez de la garantía o ante un plazo de caducidad, por las diferentes consecuencias que puede tener. En el primer caso, la ejecución del aval puede producirse con posterioridad al plazo señalado, ya que durante ese periodo sólo es preciso que nazca la obligación de pago garantizada (por ejemplo, el abono de las facturas por la compra de mercancía), teniendo el beneficiario del aval el plazo general de quince años establecido para la prescripción de la acciones personales. Por el contrario, si se trata de un plazo de caducidad, habrá que ejecutar el aval dentro de dicho plazo, so pena de cesar las responsabilidades del banco y quedar el aval nulo y sin efecto. Sin perjuicio de lo expuesto, conviene matizar que los bancos no distinguen estos dos tipos de plazo; siempre consideran que se trata de un plazo de caducidad y que el aval tiene que ser ejecutado dentro del plazo de vigencia establecido en el propio aval, por lo que es conveniente ejecutarlo dentro de espacio temporal de su duración para evitar litigios en los juzgados.

En definitiva, sea o no la posición de la empresa sólida y existan o no dudas sobre el buen fin de las operaciones comerciales contratadas, siempre que se pueda se deberá exigir la entrega de un aval bancario a primer requerimiento que garantice el cumplimiento de las obligaciones asumidas en un contrato, ya que el avalista obligado al pago es un banco, en principio más solvente que la empresa con la que se contrate.

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7 Comentarios

  1. Muy buen aporte. Considero importantísimo saber de qué manera poder garantizar el cobro de deudas. Muchas gracias por compartir los consejos.

  2. Durante ocho años he trabajado con una cooperativa de transporte de chofer autónomo,esta empresa me obligo a hacer un aval bancario de tres mil euros para poder trabajar con ellos.Mi sorpresa a sido cuando me he dado de baja de la actividad y he querido cancelar el aval bancario.Me obligan a seguir pagando los gastos del aval durante un año a partir de la fecha de baja,es injusto.
    Tengo obligación de siguir pagandolo ?
    Gracias.

  3. Cómo puedo hacer frente a una deuda de 20.000€ si sólo mi aval es de 14000 €?
    No tengo dinero para pagarla, pero tengo un piso y una casa de la que soy propietaria al 50% pagados y un piso hipotecado?

    Gracias de antemano

  4. el banco me hace una aval por impore de 20443, lo ejecutan y me hacen la siguiente liquidacion.

    importe de apertura 20443
    importe riesgo vivo 3679,74
    importe de la ejecucion 20.443
    importe nominal a pagar 20443
    importe abonado al destinatario 20443.

    me obliga a firma una operacion de 27000, lo cual me niego porque realmente se ha ejecuta 20443 mas los gasto que con llevar de la nueva operacion pero nunca los 3679,74 ue no se a que corresponde ellos que el aval ha sido ejecutado por 20443 mas 3679,74, cuando realmente el ava es de 20443. me podeis decir si es correcto o llevo razon

  5. Concedi un aval a una empresa cervezera la duracion era de 1 año pasado ese plazo el aval quedaba anulado no era renobable pero la cervezera unos dias antes del plazo final hizo una ejecucion sin ningun incumplimiento por mi parte con el fin de alargar el aval ya que despues de 3 meses desde que el banco les pidio el número de cuenta para depositar el dinero no se la han dado.de esta forma me tienen indefinidamente bloqueado el dinero y ilegalmente entiendo alargado el plazo del aval .mi pregunta es una vez piden ejecucion cuanto tiempo tienen para cobrarla o pueden estar ilimiadamente sin cobrarla hasta que a ellos les convenga.

  6. Actué de promotor y avalista en una promoción. A medio construir, vendí a mi socio mis participaciones, dejando fijado ante notario que quedaba liberado de la carga, debiendo ser comunicado a la entidad bancaria tal modificación por si no estba de acuerdo. No lo hizo. Creo que con posterioridad a la venta se pidió una ampliación de préstamo por parte de mis socio sin que el banco me exigiese nueva firma. Más tarde la empresa quebró y mi ex socio no hizo frente a los pagos de la deuda total. Ahora 9 años después una empresa privada que gestiona todos los préstamos, me esta buscando las cosquillas.
    Si se constituyo un aumento del préstamo sin mi consentimiento me extingue como avalista?
    No debiera ser comunicado como avalista, la caída de mis socio, el paso de las propiedades al banco, el paso del banco al SAREB, el paso del SAREB a una entidad privada, el precio en que se vendieron las propiedades, la situación de la deuda después de cada venta, la situación actual?,

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