Cerrar

Abdicar como sinónimo de jubilarse

Laboral

El Rey ha decidido jubilarse. Jubilarse en este país es un derecho, no una obligación, y el Rey ha decidido ejercerlo. El Rey es un tipo de funcionario muy particular, y su puesto de trabajo ha sido diseñado en la Constitución para ser cubierto de forma automática y hereditaria por un relevista que ha estado a su sombra durante más de una década sin que por ello hubiese reducción de jornada del relevado. Parece que los padres de la Constitución confiaban en que el Rey muriese ejerciendo su cargo, confianza que se ha mantenido por parte de todos los gobiernos hasta el momento presente, porque en casi 36 añitos que lleva la Constitución vigente a ninguno se le ocurrió regular por ley la sucesión por causas no luctuosas, o el funcionamiento en general de la Corona. Abdicar no estaba previsto.

Téngase en cuenta que la monarquía constitucional es una opción organizativa, no una ideología concreta, por lo que, al optar por esa organización del Estado hubiera sido prudente dejar perfiladas las reglas de juego. La monarquía es profundamente ilógica y anacrónica, como tantas otras cosas que se mantienen vigentes y funcionan. Hubiera estado bien fijar pormenorizadamente hasta dónde está el pueblo español dispuesto a ser pintoresco en la conservación de sus modismos históricos, pero las Cortes, que eran las obligadas a hacerlo, no lo han hecho nunca.

El Rey Juan Carlos I durante el mensaje a los españoles en el que anunció su abdicación. Fuente: Casa Real

El rey no gobierna, solo reina. Dice la Constitución que es un símbolo de la unidad y permanencia de España, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones y asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales. Es un funcionario florero con muy buenas relaciones, en mucho caso de parentesco, con otros funcionarios que a su vez son símbolos de otros países. Todos ellos son la versión más refinada de la adorada mascota de un equipo deportivo, con más o menos venta de imagen asociada.

Al contratar a Juan Carlos I para ser jefe de Estado se le adjudicó un salario, una casa amplia con jardín y unas tareas en las que se incluía de forma explícita la obligación de formar al relevista desde su más tierna infancia (¿explotación infantil?), relevista que se acordó que fuese el hijo pequeño del titular de la plaza. En el momento en que el titular ha decidido jubilarse, la administración va a convocar y resolver un concurso de méritos en el que el único mérito es ser él (lo que en otras circunstancias se llama convocar una plaza que lleva tu nombre), ya que la Constitución establece que dentro de los hijos del rey, primero los hijos varones, y después ya las chicas por orden de nacimiento. No puede una dejar de pensar que, o bien Felipe VI era un niño irresistiblemente encantador y campechano, o bien la infanta Elena perpetró alguna travesura en 1978 que provocó que los muy honorables constituyentes le tomasen ojeriza. El machismo de aquella época es otra opción a considerar.

No he podido averiguar si el Rey ha cotizado a la Seguridad Social como autónomo o como trabajador por cuenta ajena. La ley de transparencia no alcanza en la práctica a la Casa Real. Si no cotiza a alguno de ambos regímenes estaría fuera de la cobertura sanitaria de la Seguridad Social, no tiene derecho a la pensión de jubilación y sería analizable si se ha cometido una infracción al tener a un trabajador durante 39 años sin dar de alta. No existe, ni se ha regulado en estos días, la figura del ex – rey, ni tampoco la de rey en funciones. No sabemos si pasará a vivir de sus ahorros o su hijo le pasará una asignación. El puesto de trabajo activo tiene, entre otras ventajas, que el Estado decidió que nadie puede utilizar los mecanismos de la administración de justicia contra el Rey, haya hecho lo que haya hecho. A partir del día en que deje de serlo, tendrá que ser mucho más prudente con sus asuntos, porque habrán dejado de ser nuestros para ser totalmente suyos.

No te quedes con ninguna duda: consulta con tu gestor administrativo.

Busca el logo , Garantía profesional.

©Todos los derechos reservados. Los contenidos de esta web son propiedad exclusiva de SIGA 98, S.A. Queda prohibida cualquier reproducción total o parcial.